Conexión
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Petición de Personaje
Hoy a las 4:45 am por Anheru

» Misión: Sombras de Acero y Terror [Anheru]
Hoy a las 4:33 am por Narrador

» Palco de Abel
Ayer a las 11:42 pm por Cosmos

» Misión 1 - Escapa de la Fortaleza [Stelios 2]
Ayer a las 11:41 pm por Stelios

» Palco de Athena
Ayer a las 11:40 pm por Cosmos

» Gran Torneo Planetario: Arena de Batalla
Ayer a las 11:25 pm por Cosmos

» ¡Tiembla Ciudad Rysel! El Gran Torneo Planetario se avecina [Inscripciones]
Ayer a las 9:59 pm por Yuya

» Bull Monkey [Stan]
Ayer a las 8:02 pm por Stan

» Arlentia Legend - Cambio de botón
Ayer a las 8:25 am por Invitado

Links Directos
Compañeros
Hermanos
Élite
Crear foro Crear foro  photo untitled45.png Bálderook University School Deluxe NEW

Primera misión [Priv. Alexius]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Tsukiya el Miér Jul 01, 2015 3:02 am

Había pasado una semana desde la última vez que habían tenido que ir al misterioso río Styx: un lugar que era utilizado como la base de los caballeros de Athena en ciudad Kaus. Para aquellos que odiaban estar cerca de los civiles y entablar vidas normales, el campamento Styx era la opción ideal. Tsukiya prefería mantenerse lo más alejado de Styx, ya que pese a que era un lugar hermoso para pasear, estaba lleno de bravucones y de las visiones extrañas que producía la barrera protectora levantada por la misma Athena.

En esa ocasión no había ido por gusto: el deber lo llamaba a una nueva misión. Todo comenzó el día anterior, durante la mañana del sábado, cuando una carta del Patriarca apareció en su buzón. Se preguntaba si uno de los poderes especiales del sumo sacerdote era materializar la correspondencia en cualquier lugar del mundo, ya que no habían recibido la visita del cartero esa mañana. La carta los convocaba tanto a él como al caballero de Cisne, como si el Patriarca estuviera al tanto de que ahora era su compañero de casa. –Es estricto y omnipresente… gran combinación- masculló, pensando en el Patriarca.
-Yo deseaba poder quedarme en casa viendo televisión contigo- comentó, lamentando no poder pasar tiempo ocioso con Alexius. La carta sólo indicaba el día y la hora en la que debían presentarse en el río Styx, por lo que no tenía idea de cuál sería la emocionante misión. Esperaba que fuera algo sencillo como recuperar a un gato atrapado en la copa de un árbol, pero luego recordó que las cosas nunca podían ser así de sencillas.

-¿Qué crees que haremos en esa misión?- Le preguntó Tsukiya a Alexius, interesado en saber su respuesta.-Sea lo que sea, intentemos salir lo menos heridos posibles- Tsukiya recordaba que cada vez que el Patriarca le asignaba una misión él terminaba en la enfermería.

Después de una larga caminata ambos llegaron a lo que parecía ser una cueva entre las raíces de un árbol tan grande como un edificio. En el interior de la cueva había un círculo de rocas que encerraba una llamarada de fuego azul, aunque eso no impresionó a Tsukiya para nada: lo que le impresionaba era que en el interior del fuego se podía ver una imagen fantasmal del Patriarca.

Tsukiya se acercó al fuego, moviendo la mano delante del rostro del Patriarca fantasmal. Quería saber si simplemente era una imagen en el fuego o si de verdad el Patriarca estaba viéndolos.
-Caballero de Pegaso- Dijo una voz profunda de hombre que venía de la figura en el fuego. A Tsukiya se le heló la sangre, escondiéndose detrás de Alexius como un niño asustado. Se avergonzó por su forma de actuar y se reincorporó rascándose la mejilla, mirando a Alexius con una sonrisita como diciéndole “sólo estaba bromeando”.

-Ahora que los dos están aquí puedo revelar la misión- dijo la figura con voz solemne.-Un grupo de traidores del santuario se ha reunido en las afueras de la ciudad. Se trata de un grupo conformado por aprendices de caballero que no fueron reconocidos por una armadura. Sospecho que están siendo instigados por alguien más, ya que existe una influencia maligna entorno a ellos, pero no es algo relevante en estos momentos. Su misión es derrotarlos antes de que lleguen al río Styx. Poseen habilidades especiales al igual que ustedes, por lo que no deben ser subestimados.  Eso es todo.– Antes de que Tsukiya pudiera pedir más información el fuego azul se extinguió junto a la imagen del Patriarca.

-¿Están siendo instigados? Entonces la misión debería ser buscar al responsable para darle unos buenos golpes- espetó Tsukiya, evidentemente irritado. Pegaso prefería buscar al enemigo verdadero en lugar de apaciguar a sus seguidores a golpes. –Pero si eso es lo que desea el Patriarca no tenemos otra opción… - Pegaso rodeó a Alexius con el brazo –Dejando de lado lo desagradable del asunto, esta será nuestra primera misión juntos- anunció Pegaso, sonriendo como si acabara de ganar en una de sus competencias con Alexius.
avatar
Tsukiya
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :
Santo de Bronce de Pegaso

Mensajes : 91

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Alexius el Jue Jul 02, 2015 6:03 pm

Tenía que admitirlo: Alexius se decepcionó un poco cuando Tsukiya regresó a casa con una carta del Patriarca que decía que tenían que ir al río Stix a una hora determinada. Para darles una misión suponía. Pero Alexius no dijo nada, no mostró su decepción ni siquiera cuando el caballero de Pegaso se quejó porque quería quedarse en casa con él. Sólo sonrió y le despeinó el cabello con cariño.

Aún así, a pesar de la decepción -pues él también quería pasar tiempo de ocio con Tsukiya-, Alexius también tenía que admitir que sentía curiosidad. Y también tenía que admitir que realmente no tenía ni la más mínima idea de que tipo de misión podía ser. Él sólo había hecho misiones de reconocimiento hasta la fecha, nada que supusiera un enfrentamiento directo con el enemigo. Y estaba nervioso. Nervioso, ansioso y emocionado, todo junto. A veces se preguntaba como era que su cabeza no explotaba con tantas emociones juntas.

¿Te soy sincero? No tengo ni la más remota idea —le contestó Alexius a Tsukiya, encogiéndose de hombros. Después asintió—. Y si salimos muy heridos, bueno, siempre podemos pedirnos una semana de baja y pasarla haciendo el vago —bromeó, aunque la idea de que ambos salieran heridos no le hacía la más mínima gracia.

Alexius estaba impresionado. Jamás había visto ese sitio, ni siquiera se había fijado en que ese árbol tan grande era diferente al resto. También tenía que admitir que no es que hubiera sido convocado por el Patriarca muchas veces desde que estaba en Kaus, por no decir que ninguna. Y, sinceramente, Alexius jamás había llegado a ver al Patriarca realmente, y era una figura que le causaba bastante temor, por eso se tensó y se asustó cuando escuchó la voz profunda que provenía de la figura en el fuego. Maldijo por lo bajo en islandés; casi le daba un infarto allí mismo. Y Tsukiya no estaba mejor, porque Cygnus sabía que él también estaba asustado, aunque lo negara. Presionó suavemente su hombro para infundirle ánimos y escuchó cada una de las palabras que el Patriarca tenía para ellos.

Sonrió cuando la imagen de desvaneció y Tsukiya habló. Le hacía gracia que el caballero de Pegaso tuviera unos pensamientos tan parecidos a los suyos propios. Por eso quizás lo quería tanto, porque hasta la fecha era, posiblemente, la persona que mejor le comprendería en toda la vida. Pasó también un brazo alrededor de Pegaso y le sonrió.

Opino lo mismo, que deberíamos ir a por el cabecilla de ese grupo de caballeros renegados. Pero bueno, al menos, si pillamos a esos caballeros  a lo mejor podemos sacarles algo de información, ¿no? —comenzó a caminar, arrastrando a Tsukiya con él, hasta la salida de la cueva—. Síp, nuestra primera misión juntos —y Alexius no pudo evitar que su voz delatara la emoción que sentía en ese momento. Una misión junto a Tsukiya. Era como si su cumpleaños y la Navidad se hubieran adelantado para él—. También es mi primera misión de enfrentarme contra alguien, hasta ahora sólo hice misiones de reconocimiento —y eso lo ponía un poco nervioso, pero estaba seguro de que lo haría bien. Tsukiya estaba con él. No podía fallar—.Ahora que lo pienso, ¡también es la primera vez que te veré con la armadura de Pegaso! Uy, me estás estrenando en todo —dijo divertido, pero se dio cuenta de que eso podía malinterpretarse y se puso rojo como un farolillo chino. No hizo nada por corregirlo, de todos modos.
avatar
Alexius
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :

Mensajes : 47

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Tsukiya el Vie Jul 03, 2015 11:31 pm

-Supongo que tienes razón- dijo, intentando ocultar una sonrisa. Le encantaba que Alexius estuviera de acuerdo con él. Era tan raro sentir que alguien lo apoyaba, ya que en las misiones en las que había participado en el pasado se limitaba a seguir el plan impuesto por la mayoría del grupo. Odiaba cuando se ponían en su contra bajo el pretexto de “ser mayoría”, cuando era evidente que solamente ignoraban sus propuestas porque él no les agradaba.

-¿Es tu primer enfrentamiento?  No lo parece, combates muy bien- dijo el santo de Pegaso, recordando el entrenamiento que habían tenido la semana anterior. –No te preocupes, te estaré cuidando la espalda en todo momento- dio unas palmadas en el hombro de Alexius. -¿En serio será la primera vez?- Tsukiya no podía creer que Alexius jamás lo hubiera visto vistiendo la armadura de Pegaso.-Es verdad, estas semanas han sido muy tranquilas y no he tenido necesidad de ponerme la armadura. También será la primera vez que te vea usando la armadura de cisne- dijo, pensando en lo bien que se vería Alexius utilizando la armadura de bronce de Cisne.

Tsukiya caminó hacia los límites del campamento: dentro de poco estarían en las afueras de la ciudad. El caballero de Pegaso se sintió debilitado al instante cuando abandonaron el bosque protegido por la barrera de Athena, como si la misma les dijera que a partir de ese punto ya no contaban con la protección del campamento.

El día era tan tranquilo que parecía que se dirigían a un día de campo en la pradera en lugar de a un enfrentamiento. No había señales de carreteras, letreros o casas. La única prueba de que había humanos cerca eran las latas y botellas de plástico que estaban tiradas entre la hierba. A veces le sorprendía la inconsciencia de la gente y su poco respeto por las zonas naturales.

¿Verdad que sí? Los humanos son unos seres desagradables… es por eso que yo no me considero un humano desde hace mucho
Dijo una voz en su cabeza. Miró perplejo a Alexius, preguntándose si él también había escuchado esa voz.

Descuida, Tsukiya de Pegaso, no he entrado en la cabeza de tu noviecito… Aún.
Una risa, una risa horrible, estalló dentro de su cabeza, causando que el santo de Pegaso cayera al suelo sobre una de sus rodillas, respirando agitadamente. Recuperó el aliento y observó a su alrededor sin levantarse, notando que los árboles parecían girar a su alrededor.

-¿Qué clase de broma es esta? Aparece ya… Puedo sentir tu cosmos rastrero por todas partes, comadreja- Se puso de pie, colocándose enfrente de Alexius como si quisiera esconderlo del enemigo.

Oh… ¡son tan lindos! Casi me da pena poner punto final a sus intrascendentes vidas
Una voz distinta hizo eco en los alrededores; más burlona y arrogante que la primera.
avatar
Tsukiya
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :
Santo de Bronce de Pegaso

Mensajes : 91

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Alexius el Sáb Jul 04, 2015 4:27 pm

Sonrió ante las palabras de Tsukiya.

Confío en ti. Yo también estaré protegiéndote, no lo dudes —afirmó con seguridad mientras dejaba que su mano se deslizara por la espalda del caballero de Pegaso hasta dejarla caer a un costado de su propio cuerpo—. Seguro que luces genial con la armadura de Pegaso. Más resplandeciente de lo normal. Pero espero que no sea mucho más, no me quiero quedar ciego—dijo divertido y le pinchó un costado a Tsukiya como intentando hacerle cosquillas.

Alexius siguió a su compañero hasta las afueras de la ciudad; por supuesto que también sintió una repentina vulnerabilidad al salir de los terrenos protegidos por la diosa Athena. Tragó saliva y trató de pensar en positivo. Iba a dar lo mejor de si y regresarían a casa enseguida, seguro.  

Entonces Alexius miró a Tsukiya y vio que Tsukiya le estaba mirando a él, perplejo, como si estuviera viendo algo que no podía creerse. ¿Estarían sus enemigos cerca? Miró alrededor pero no vio a nadie. Frunció el ceño confundido y volvió a mirar a Tsukiya, justo para ver como este caía al suelo sobre una de sus rodillas.

¡Tsukiya! ¿¡Qué te pasa!? —exclamó Alexius alterado, agachándose a su lado. Pegaso respiraba de forma agitada y Cygnus se estaba preocupando cada vez más y más. No entendía nada, de verdad que no. Ayudó a Tsukiya a levantarse después de decir esas palabras, y entonces supo que había alguien observándolos. Apretó los labios y se posicionó al lado de Tsukiya, mirando a su alrededor de nuevo—. Son nuestros enemigos, ¿verdad? Esos caballeros renegados —le comentó a Pegaso.

Y de nuevo, aquella voz burlona y arrogante se escuchó en los alrededores.


Oh, pequeño caballero de Cygnus, tú no eres el más adecuado para hablar de ''caballeros renegados''.

Al escuchar esas palabras el cuerpo de Alexius se tensó notablemente. Sin darse cuenta se pegó un poco a Tsukiya, buscando el calor de su cuerpo, que le diera parte de su confianza. Porque la suya propia la acababa de perder completamente.

No sé de qué estás hablando —dijo con firmeza. O al menos lo intentó, pero su voz tembló levemente. Sabía perféctamente lo que la voz trataba de decir, pero no quería escucharlo.

¡Oh, yo creo que sí lo sabes! Después de todo, ¿no es un poco hipócrita por tu parte ir a eliminar a caballeros renegados cuando tú mismo eres uno de ellos?

Alexius se puso pálido e instintivamente se apartó de Tsukiya como si este quemara. No quería ver su cara de decepción ni... ogh, definitivamente no se atrevía a mirarlo en ese momento. ¿Cómo podía esa voz saber algo como eso? Sucedió hace muchos años y Alexius dudaba que lo que hizo lo convirtiera en un caballero renegado.

Jamás acepté, por lo tanto no se me puede considerar un renegado —gruñó. Notó como el aire a su alrededor comenzaba a enfriarse. Su cosmos estaba comenzando a ser difícil de controlar.

Odín no debe de pensar lo mismo, Alexius de Cygnus.

Eso fue suficiente para él. Tomó con violencia la mano de Tsukiya y echó a correr arrastrándo al otro caballero consigo. Sólo quería alejarse de esa maldita voz que no dejaba de reír y de burlarse de él. Sólo se detuvo después de haber corrido durante diez largos minutos, y se dejó caer al suelo de culo mientras jadeaba. Clavó la mirada en el suelo; seguía sin atreverse a mirar a Tsukiya.

Deberíamos... ponernos las armaduras... ¿no? —dijo cuando consiguió recuperar el aliento, a la par que se incorporaba de un salto.
avatar
Alexius
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :

Mensajes : 47

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Tsukiya el Sáb Jul 04, 2015 9:20 pm

Aunque no conocía la ubicación del enemigo Tsukiya estaba preparado para lanzar un ataque de energía en todas direcciones, pero no fue posible porque la voz dijo algo que pareció afectar a Alexius en gran medida. El caballero de Cisne lo tomó de la mano y lo arrastró fuera del lugar.- ¡Suéltame Alexius! Tengo que acabar con esos tipos- le reclamó, pero el caballero no se detuvo hasta después de varios minutos.

Cuando el rubio mencionó que era un buen momento para usar sus armaduras Tsukiya le dio la razón asintiendo, utilizando la medalla que colgaba de su cuello para llamar a la armadura de Pegaso. -¡Aparece, Pegaso!-Un rayo de luz emergió del interior de la medalla, materializando la armadura en su forma objeto. Tsukiya dio un salto en el aire y las piezas cayeron sobre su cuerpo. Aterrizó frente a Alexius vistiendo la armadura de Pegaso. -¿Qué te parece?- Le preguntó el castaño, mostrando una sonrisa valerosa. Su cuerpo estaba rodeado por una luz intensa y poderosa.

-Por cierto… ¿qué ha sido todo eso? Es la primera vez que te veo perder el control de esa manera- dijo, quitándole a Alexius un pequeño trozo de hielo enredado en el cabello.

Mi compañero tiene razón, son bastante monos los dos. No tienen que morir aquí. Pueden unirse a nosotros. Juntos podremos eliminar a Athena y tomar el mundo en nuestras manos.

Justo lo que necesitaban, otra voz entrometida. Era una voz de hombre, más humana y suave que las anteriores. Tsukiya frunció el ceño.- ¿Crees que somos estúpidos? Sólo están esperando que bajemos la guardia para poder deshacerse de nosotros. Muéstrense de una vez y combatan como guerreros honorables. Oh, lo olvidé, ustedes ni siquiera son guerreros como nosotros, simplemente son un grupo de cobardes- Buscaba provocarlos para que salieran de su escondite. Parecía ser un buen plan.

No, tú eres el que cree que somos estúpidos. ¿De verdad pensabas que podrías provocarnos? Deberías darnos más crédito,  si fuéramos simples soldados renegados el Patriarca no habría enviado caballeros a detenernos, habría bastado con esa molesta barrera protectora.

¿Cómo diablos sabía sobre la barrera? Era como si supieran todo lo que pensaba. La voz se quedó en silencio por un momento antes de volver a hablar.

Tsukiya, te entiendo mejor de lo que crees. Toda tu vida has sido un niño desafortunado: no tienes padres, amigos ni personas que sientan un poco de estima por ti. Si murieras hoy nadie lloraría en tu tumba. Y ahora piensas “Te equivocas… Alexius me quiere” ¿No es eso a lo que buscas aferrarte? ¿Creer ciegamente que Alexius siente amor por ti?... me dan ganas de darte un abrazo y de decirte que todo estará bien.

-¡Cállate! No necesito que nadie sienta lástima por mí. Mi situación personal no te concierne en lo más mínimo- Tsukiya estaba haciendo todo lo posible por silenciar sus pensamientos, temeroso de que la voz pudiera usar algo más en su contra.

Cierto cierto… estás escondiendo algo, tu nerviosismo te delata.

De pronto un silencio invadió el lugar. Lo último que había dicho la voz fue la gota que derramó el vaso. Tsukiya se enfureció, lanzando puñetazos mientras avanzaba hacia el frente, como si estuviera peleando contra un oponente invisible. Quería encontrar al maldito para cerrarle su impertinente boca.

avatar
Tsukiya
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :
Santo de Bronce de Pegaso

Mensajes : 91

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Alexius el Dom Jul 05, 2015 9:29 am

Se revolvió el cabello, frustrado. No había querido mostrarse tan afectado como se había mostrado, pero no lo había podido evitar. ¿Y si Tsukiya le rechazaba al enterarse de que él había renegado de Odín? Alexius no podría soportarlo. Por eso sólo se atrevió a mirarlo cuando el caballero le preguntó sobre su armadura. Alzó la cabeza para clavar sus ojos en Tsukiya. La armadura de Pegaso era muy bonita, y Alexius pensó que a Tsukiya le quedaba perfecta.

Te ves genial con ella —dijo con una sonrisa muy pequeña que desapareció ante la mención de su pequeña pérdida de control y al sentir los dedos de Tsukiya pasar por su cabello. Alexius se incorporó de un salto y tocó con los dedos el brazalete que había en una de sus muñecas, el cual usaba para invocar a la armadura de Cisne—. No fue nada importante. Sólo pensé que lo mejor sería alejarnos —dijo rápidamente.

Entonces hizo lo mismo que había hecho Tsukiya mientras trataba de ignorar la nueva voz -esta vez más humana-. Invocó a la armadura de Cygnus y una vez la tuvo puesta se posicionó al lado del caballero de Pegaso. Y por cada palabra que soltaba esa nueva voz a Alexius le hervía cada vez más la sangre. Iba a replicar algo pero entonces Tsukiya comenzó a lanzar puñetazos hacia el frente tratando de encontrar al propietario de aquella voz, Alexius suponía.

¡Tsukiya, para! —exclamó y se apresuró a detenerlo. Lo abrazó por la espalda, atrapando sus brazos en el proceso, y se hizo un par de pasos hacia atrás, arrastrándolo con él—. Cálmate, Tsukiya, cálmate. Sé que es muy difícil, lo sé, pero que te enfades es lo que ellos quieren. No puedes ir a lo loco y lo sabes; por muy enfadados que estemos tenemos que ir con cuidado y tener la mente fría. Si no no tendremos ni una posibilidad. Entiendes eso, ¿verdad? —le susurró a Tsukiya, con los labios pegados a su oído mientras aún lo retenía entre sus brazos y miraba de un lado a otro por si acaso los enemigos estaban cerca—. No le hagas caso, sabes que no lo crees ciegamente. Sabes que es un hecho que te quiero, ¿verdad? Sólo quieren enfurecernos para que vayamos sin cuidado.

Sin darse cuenta apretó los brazos alrededor de Tsukiya y la temperatura a su alrededor comenzó a descender. Porque sí, estaba enfadado. Le enfadaba que le dijeran esas cosas tan hirientes a Tsukiya. También le enfadaba que se las dijeran a él mismo, pero eso podía aguantarlo. Lo que no iba a aguantar es que se metieran con la única persona importante que le quedaba sobre la faz de la tierra.

Iba a partirles los dientes a esos caballeros renegados.

Respiró hondo tratando de calmarse y una vez lo hubo logrado se separó de Tsukiya, aunque no lo soltó del todo, pues aún estaba agarrando su mano con firmeza.

Escúchame, esto es lo que vamos a hacer, ¿vale? Vamos a buscar a esos bastardos y cuando los encontremos los vamos a derrotar y nos iremos a casa a ver la televisión. Y mientras los buscamos vamos a tratar de ignorar esas cosas que nos dicen, ¿vale? Y no vamos a actuar a lo loco —apretó la mano de Tsukiya y lo miró a los ojos—. ¿Te parece un buen plan? ¿Estás de acuerdo con ello?
avatar
Alexius
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :

Mensajes : 47

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Tsukiya el Lun Jul 06, 2015 5:54 pm

Estaba tan molesto que de no ser porque Alexius lo detuvo habría comenzado a destruir el bosque con sus propios puños. Trató de normalizar su respiración mientras juntaba su cuerpo con el de Alexius. Podía sentir el aliento cálido del rubio acariciar su oreja mientras él intentaba calmarlo. Tsukiya apenas notó el cambio en la temperatura del ambiente.-Alexius- pronunció suavemente mientras abrazaba a Cygnus, cerrando los ojos e imaginando que no estaban en ese horrible bosque. Escuchó un silbido en el aire, seguido por un pequeño cuchillo de metal que impactó contra su brazo. Afortunadamente estaba vistiendo su armadura, ya que sin ella el cuchillo habría realizado un corte profundo en su carne por la fuerza con la que fue lanzado.

El santo de Pegaso gruñó mientras tomaba el cuchillo por el mango y lo arrojaba con toda su fuerza en la misma dirección por la que había venido.

-Eso estuvo cerca.- Dijo la voz que le había causado más daño a Tsukiya. Un hombre de larga cabellera roja salió detrás de un árbol. Su vestimenta estaba compuesta por una capa larguísima y desgastada de color ocre. –Es muy fácil dañarte, Tsukiya de Pegaso. Tu inocencia y forma de ver el mundo es una rareza. Eres el tipo de humano que me hace pensar que quizá la raza humana no es una causa perdida.- dijo el pelirrojo, el cual sostenía una daga de bronce entre sus dedos delgados de pianista, jugueteando con ella como si fuera un objeto cotidiano y no un arma peligrosa.
Tsukiya dirigió una mirada retadora al pelirrojo mientras se apartaba de Alexius, esperando que el pelirrojo realizara su primer movimiento.

-Quieres calar mis habilidades… no hace falta Tsukiya, yo no soy un peleador. De hecho si te hace sentir mejor puedes romperme la cara, no me importa.- dijo de forma tranquila, colocando la mejilla frente a Tsukiya, como si esperara que el Santo de Pegaso le partiera la cara de un golpe. El castaño se vio tentado, lanzando un golpe que detuvo antes de que su puño tocara la piel del oponente. Como no queriendo se alejó.-No tengo intenciones de lastimar a alguien que no se defiende.- dijo el castaño, obteniendo un aplauso por parte del pelirrojo de la daga.-¡Muy bien! Lo sabía, eres un personaje arquetípico: el héroe joven. El chico que se preocupa más por sus amigos que por su propia vida y que cree que el bien es el mejor camino. Quisiera ser la persona que te corrompa.- alcanzó a decir el hombre de la capa antes de que Tsukiya le arrojara una roca del tamaño de su puño, la cual pasó rozando su mejilla, causándole un corte con uno de sus bordes afiliados. El enemigo no parecía molesto por lo que había hecho Tsukiya; incluso parecía estarlo disfrutando, como si le gustar sacar a Pegaso de balance.–Deja de tratarme como si fuera un entretenimiento para ti.- fue lo único que dijo antes de darle la espalda, claramente fastidiado por lo sucedido.

Nunca te enseñaron que… no debes darle la espalda al enemigo, muchacho tonto.

Antes de poder contestarle al dueño de esa voz arrogante Tsukiya se encontraba estampado contra un árbol. Se levantó a duras penas, quitándose ramas de la cabeza. Había sido arrojado con tal fuerza que había hecho un hueco en la corteza.

La persona que había golpeado a Tsukiya tenía el aspecto de un hombre alto, musculoso, con piel de un tono blanco lechoso y ojos oscuros, llenos de resentimiento. Su cabello era corto, adornado por lo que parecía ser una banda de entrenamiento color verde.

 
avatar
Tsukiya
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :
Santo de Bronce de Pegaso

Mensajes : 91

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Alexius el Lun Jul 06, 2015 6:35 pm

Al sentir los brazos de Tsukiya rodeándole suspiró. Él también estaba enfadado, y ese abrazo por parte del caballero de Pegaso logró calmarlo un poco. Cerró los ojos casi de forma instantánea al igual que correspondió al abrazo con fuerza.

Entonces escuchó el silbido, y sus ojos se abrieron al instante.

Lo primero que llenó sus pensamientos fue el nombre del caballero de Pegaso. A él no le dolía nada, eso quería decir que a él no le había dado y que, por lo tanto, le había dado a Tsukiya. Pero al ver que gracias a la armadura de Pegaso no sufrió ningún daño, suspiró aliviado.

Cuando apareció ese tipo de cabello rojo y Tsukiya se apartó de él, Alexius cruzó los brazos sobre el pecho y trató de controlar su cosmos. No podía caer, tenía que evitar enfadarse, es lo que le había dicho a Tsukiya, por lo tanto tenía que seguir el ejemplo.


Muy bien, Cisne, pero ambos sabemos que la mecha de tu ira es muy fácil de prender. ¿Durante cuánto tiempo podrás contenerte?

Alexius sacudió la cabeza y se mordió el labio inferior para evitar contestar. No iba a caer en su juego. Él era mejor que eso; cierto que su paciencia era casi nula en ocasiones como la que estaba teniendo lugar, pero Alexius podía controlarse, sólo tenía que pensar en otras cosas y...


... y a la porra se fue su autocontrol.

Fue en el momento en el que Tsukiya fue lanzado por los aires y se estapó contra un árbol. Su cuerpo reaccionó de forma automática; gran parte de su cosmos fue a su puño y para cuando se dio cuenta le había lanzado su técnica al tipo alto y musculoso, que por no esperarse un movimiento tan repentino se la había tragado de lleno.


Dos minutos. Bravo. Cada día te superas, ¿no crees?

¡Bueno, ya está bien, me tenéis hasta las narices! —exclamó alterado y el siguiente en llevarse un puñetazo en la cara fue el hombre de cabello pelirrojo—. Tsukiya no te va a pegar, pero yo sí que voy a hacerlo, y no te va a gustar...

Fue a decir algo más, pero entonces sintió el brazo de alguien apretando su garganta y alejándolo del tipo pelirrojo. Alexius comenzó a forcejear y a jadear, golpeando con los puños los brazos del hombre musculoso con la banda de entrenamiento verde. ¿Que no le había dado?  Sí, le había dado, pero no había acumulado el suficiente cosmos como para que tardase mucho en recuperarse, y además, al parecer le había dado solo en la parte izquierda de la cintura y el hielo se había extendido hasta el muslo izquierdo de aquel tipo.

Y aún se podía mover. Grandísimo hijo de su madre. Grandísima suerte la de Alexius.

Aquel tipo lo estaba asfixiando; Alexius boqueó en busca de aire y trató de patearlo, pero no había forma. Entonces se le ocurrió una brillante idea. Puso sus manos sobre el brazo de aquel tipo musculoso como buenamente pudo y concentró su cosmos en esa zona, creando así una capa de hielo.

Y eso no le hizo gracia a Míster Musculitos.

Soltó a Alexius, quien por un momento le estuvo eternamente agradecido porque por fin podía respirar de nuevo. Y entonces le llegó un dolor atroz en el estómago y fue lanzado hacia atrás, golpeando el árbol que estaba al lado del árbol contra el cual se había estampado Tsukiya.

Alexius jadeó cayendo al suelo boca abajo. Genial, no sólo le costaba respirar sino que para más inri también le dolía el estómago.


¿Ves? Eso te pasa por ir a lo loco. Aunque supongo que te entiendo. Debe ser complicado quedarte de brazos cruzados mientras le pegan una paliza a tu amorcito, ¿verdad, Cygnus?

Alexius gruñó como respuesta ante la voz que esta vez no se había manifestado en su cabeza, si no en la zona donde estaban, y se incorporó hasta quedar sentado en el suelo. Trató de respirar hondo y eso le produjo tos la primera vez, pero a la siguiente lo logró sin dificultad. Una vez su respiración estuvo más calmada miró a Tsukiya.

¿Estás... bien? Ah, joder —protestó tocándose el abdomen—. Me ha dado en todo el hígado el muy bruto —trató de sonreír, pero luego consideró que eso de tratar aligerar las cosas en medio de una pelea era estúpido, así que lo dejó pasar.
avatar
Alexius
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :

Mensajes : 47

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Tsukiya el Lun Jul 06, 2015 10:50 pm

Vio cómo Alexius salía volando por los aires y caía en el árbol vecino. Intentó esbozar una sonrisa, probablemente para hacerlo sentir mejor y aparentar que no había sido grave el daño, pero ésta se deshizo al instante. –Estoy bien, Alexius. Estoy más preocupado por ti- dijo mientras avanzaba con dificultad hacia el rubio, intentando ayudarlo a reincorporarse. Tsukiya pudo escuchar una risita del hombre de cabello rojizo, el cual se encontraba de pie, con la nariz ensangrentada por el golpe que le había dado Alexius.

-¡Eso dolió!- exclamó mientras se tocaba la nariz. Tsukiya lo miró bastante confundido; no parecía estar sufriendo, casi podía jurar que vio un dejo de satisfacción asomarse en sus ojos. Era un hombre verdaderamente desagradable.  

El pelirrojo comenzó a acercarse lentamente a Alexius y Tsukiya, mostrando una sonrisa amistosa. El castaño estaba alerta, sujetando a Alexius como si estuviera listo para correr con él en cualquier momento.

-No quiero hacerte daño, pero sería un gran mentiroso si te dijera que no disfruto verte sufrir- la sonrisa amigable se tornó macabra mientras los ojos humanos del pelirrojo se teñían de negro azabache. Los dedos de su mano se alargaron, transformándose en afiladas garras.-¿Qué me harías si matara a Alexius?- Preguntó con un tono frío y severo, enterrando una de sus uñas alargadas en la mejilla del rubio, produciendo un ligero corte. Un pequeño corte fue suficiente para que Tsukiya reaccionara violentamente, arrojándose encima del maldito que había amenazado a Cygnus. No iba a perdonarlo nunca. Lo único que quería era destruirlo.

Lo golpeó una, dos, tres, siete, doce, veinticinco veces antes de darse cuenta de que había convertido la cabeza del pelirrojo en una mancha rojiza en el suelo. El musculoso no parecía estar mínimamente afectado por lo sucedido, contemplando la escena con ojos vacíos. Aunque ya había acabado con la vida de su rival, Tsukiya siguió dando golpes sobre la mancha roja, golpeando tan fuerte que consiguió abrir el suelo. -No volverás a hacerle daño a nadie, demonio-

Parecía que todo había terminado cuando sintió una mano acariciar su rostro. Bajó la mirada, encontrándose con el hombre de cabello rojo. Estaba intacto, con excepción del golpe que le había propinado Alexius en la nariz y la marca roja en su mejilla a causa del primer golpe de Tsukiya. Tsukiya se sobresaltó, alejándose del cuerpo y gateando dos metros hacia atrás.

-Una ilusión de muy buena calidad ¿Te he asustado acaso, Tsukiya? Solamente quería mostrarle a tu amado Alexius lo monstruoso que puedes ser con el incentivo adecuado- el pelirrojo lamió la sangre de Alexius que se encontraba en su uña mientras se ponía de pie.

-Te encanta jugar con los enamorados, Rodan- Dijo el musculoso, acercándose a Tsukiya y arrojándolo varios metros atrás de una patada. Pegaso se aferró a un árbol para detenerse, regresando con Alexius tan rápido como pudo. Se acercó a Rodan, elevando nuevamente su puño. Tsukiya parecía tan débil que daba la impresión de que el pelirrojo podría derrotarlo soplando en su cara.

-Voy a matarte...-dijo Tsukiya, mostrando una expresión de verdadero odio.

-¿Estás seguro de que quieres matarme, Tsukiya? Si lo hicieras de verdad no podría enseñarte más de mi magia. No necesito de una armadura. Los tres grandes hechiceros me han dado su bendición- Rodan levantó la mano y de pronto Tsukiya sintió que su armadura pesaba una tonelada. Quedó de rodillas ante Rodan.-Así me gusta, cuando los tengo completamente dominados- el pelirrojo tomó a Tsukiya por el brazo y lo arrastró hacia Alexius.

-Los dejaremos vivir por hoy, solamente porque quiero observarlos las siguiente semanas: encerrados en casa, asustados y teniendo pesadillas sobre mí- les dijo antes de dar media vuelta, lentamente, como si estuviera esperando que Tsukiya o Alexius lo detuvieran. Su compañero hizo una mueca de asco, como si la actitud de Rodan no le gustara ni un poco.
avatar
Tsukiya
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :
Santo de Bronce de Pegaso

Mensajes : 91

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Primera misión [Priv. Alexius]

Mensaje por Alexius el Mar Jul 07, 2015 4:11 pm

Se le escapó una pequeña risa cuando Tsukiya dijo que estaba preocupado por él. Reía por no preocuparle, por no echarse a llorar de impotencia.

Estoy bien. Soy un hueso duro de roer —murmuró con una tenue sonrisa mientras dejaba que Tsukiya le ayudara a levantarse. Su garganta ardía y le seguía doliendo el estómago. Estúpido musculitos...

Entonces el hombre pelirrojo comenzó a acercarse. Todos los sentidos de Alexius se pusieron alerta. Notó como Tsukiya lo sujetaba pero no dijo nada a pesar de que él no pensaba salir corriendo. No otra vez. Iba a cerrarles la boca para siempre, o al menos lo intentaría.

Y de repente sintió un escalofrío sacudir toda su columna vertebral de arriba a abajo. Ese hombre estaba comenzando a causarle miedo real; era como una maldita pesadilla, como uno de esos monstruos que piensas que existen cuando eres niño y que te acechan bajo la cama. Sus ojos se habían vuelto negros y sus manos se habían transformado en afiladas garras. Y con uno de sus dedos-garra le hizo un corte en la mejilla a Alexius, quien se llevó instantáneamente la mano a esa zona.

Lo que pasó después fue demasiado rápido como para que Alexius pudiera reaccionar de forma apropiada. Lo único que pudo hacer fue gritar ''¡Tsukiya!'' mientras el caballero de Pegaso se avalanzaba sobre el hombre pelirrojo y comenzaba a golpearlo.

Una, y otra, y otra, y otra vez... y Alexius perdió la cuenta.

Estaba más asustado todavía. ¿Él era la causa de esa reacción tan violenta por parte del siempre alegre y bondadoso Tsukiya? ... pero, ¿qué estaba diciendo? Él no tenía la culpa. Era culpa de ese maldito pelirrojo. Y bien que se merecía que Tsukiya le golpeara, aunque bueno, prefería haber sido él el que se hubiera manchado las manos, pero...

... ese hombre era como las malas hierbas, ¿es que nunca pensaba morirse? El siguiente en molerlo a palos sería Alexius a ese paso.

No es monstruoso. Yo hubiera reaccionado igual —dijo en voz alta, mirando con un odio inmenso al hombre de la capa—. Y bien que te lo tendrías merecido, hijo de...

Y de nuevo Tsukiya salió por los aires. Y otra vez Alexius estaba teniendo problemas para contener su cosmos. Iba a matar a alguien. El maldito pelirrojo podía esperar, antes iba a cargarse a Musculitos. Se agachó al lado de Tsukiya cuando el pelirrojo lo soltó y acarició su mejilla con suavidad, como intentando decirle que todo estaría bien. Besó esa misma mejilla después, antes de incorporarse de un salto y caminar un par de pasos hacia Rodan y su acompañante.

Eso está muy bien, ¿pero quién dijo que yo os iba a dejar vivir por hoy? —dijo con una sonrisa torcida. Sabía que muy probablemente no podría con los dos, pero al menos pensaba llevarse a uno por delante.

¡Madre mía, eres un cabezota, Alexius de Cygnus! ¿De verdad crees que tienes alguna posibilidad de vencer? ¡Si ni siquiera puedes controlar tu cosmos y tus propias habilidades te hacen daño!

Y de nuevo esa voz repelente resonando por los alrededores. Como pillara al desgraciado que le estaba tocando tantísimo la moral iba a romperle el cuello de un puñetazo.

Cállate —gruñó como única respuesta, crujiéndose los dedos.

Deberías darte por vencido y dejar que la gente se siga burlando del i-i-inútil y ta-ta-tartamudo Alexius, ¿no crees?

¡Dije que te callases! —gritó enfurecido, y eso lo hizo distraerse de lo que tenía delante.

Mala idea.

Sintió una repentina presencia delante suyo, y después la zona de la nariz y alrededor comenzó a arderle. Jadeó y dio un par de pasos hacia atrás, llevándose la mano a la cara. Al apartársela vio que tenía sangre en ella. Alzó la mirada y vio al Musculitos delante suya con una sonrisa triunfal. ¡El muy hijo de su madre le había roto la nariz y partido el labio de un solo puñetazo!

Comenzó a acumular todo el cosmos que fue capaz en la mano que no estaba ensangrentada, mientras veía como el grandullón preparaba también su ataque. Esa vez iba a asegurarse de que su ataque le daba bien. Hasta su mano comenzó a doler y sintió que los dedos se le congelaban y agarrotaban.

Tanto Alexius como el compañero de Rodan atacaron al mismo tiempo y dieron en el mismo sitio. Cygnus sintió como el aire escapaba de sus pulmones y todo su cuerpo salía despedido hacia atrás para estrellarse de nuevo contra otro árbol. Por otro lado, el hombre musculoso gritó y también salió despedido hacia atrás y golpeó otro árbol. Tenía todo el torso prácticamente congelado.

Alexius jadeó al caer bocaabajo en el suelo y se movió como pudo para quedar boca arriba. Su armadura se había resquebrajado un poco por la zona del pecho. Le costaba respirar, su pecho ardía y estaba muy mareado. Al tratar de respirar hondo comenzó a toser de forma violenta y acabó escupiendo sangre.

¿Le... he... dado? —preguntó con dificultad, mirando a Tsukiya, que no estaba muy lejos—. Tsukiya —trató de incorporarse pero en ese momento le fallaron las fuerzas y volvió a caer al suelo boca arriba—. Ah, maldita sea...
avatar
Alexius
Bronze Saint
Bronze Saint

Armadura :

Mensajes : 47

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.