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Capitulo Primero: Estruendo. [Trama/Evento] [Priv. Tabitah]

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Capitulo Primero: Estruendo. [Trama/Evento] [Priv. Tabitah]

Mensaje por Ansuz el Jue Jul 28, 2016 4:31 am

El cielo rugía con la misma fiereza que una enorme bestia, expulsando truenos de sus nubes de manera indiscriminada hacia varias direcciones incluyendo a varios edificios cercanos o en el mismísimo centro de la ciudad; Kaus era un lugar bastante misterioso a pesar de ser habitado mayoritariamente por mortales, pero aquella tempestad era inusual incluso para ese lugar que siempre tentaba al desastre y la algarabía. No, aquello tampoco era obra de la casualidad. Definitivamente provenía de algo más allá de la imaginación de un simple mortal que jamás se haya involucrado o hubiera sentido la energía latente en su interior, aquellos nubarrones eran atraídos por una presencia ominosa y enigmática que inundaba una cantidad de espacio que resultaba asfixiante y generaba una presión sin igual que no muchos pudieran igualar; aquella presencia, arcana y aún sin identificar, destilaba un inconfundible sentimiento de pesar, despedía un intenso aroma de humedad y generaba un sonido vacío y sin emociones. No cabía duda de que lo que acontecía allí era resultado de que una voluntad mayor ejerciera su dominio sobre aquellas tierras cuyos secretos trascendían fuera del conocimiento popular o especializado por aquellos que dominaban y eran capaces de evocar la fuerza que yacía en sus existencias, conocida como el Cosmos.

Y allí de pie en la cima del más alto rascacielos de la ciudad, plantado cuan solitario vigilante, parecido a una gárgola de gran atractivo yace un guerrero que portaba una armadura de de un profundo azul oscuro cuya ornamentación representaba la cabeza y el cuerpo de un dragón bicéfalo; sus ojos eran demostraban firmeza, convicción y tranquilidad pese al trémulo clima que se presentaba, observando hacia abajo los movimientos de varios sospechosos individuos que comenzaban aglomerarse, juntándose con el único propósito de conflicto. Su cabellera blanca hondeaba hacia la dirección del viento con libertad, a veces tapando su rostro y otras mostrándolo entero desde su delineada barbilla hasta sus rígidos pero aún flexibles pómulos que caracterizaban a un hombre que ya estaba avezado en experiencias similares, sus facciones no demostraban sorpresa o gravedad, sólo se mantenían impolutas de cualquier emoción que pudiese resultar innecesaria para la ocasión pues de las frías tierras de Asgard había sido enviado a examinar la situación con mayor detenimiento, y, si era posible, también tenía la intención de detener aquel desastroso evento: no era algo que no hubiese visto en el pasado, incluso en su propio lugar de origen podía decirse que en lo que se relacionaba al clima se debía del todo al albur. Además de su armadura y sus vestimentas casuales por debajo de ésta no llevaba nada consigo salvo por un colgante de plata, objeto que le fue obsequiado al salir de su morada por aquella mujer que lo había cuidado desde que era un infante y a la que, pese a no relacionarse por medio de la sangre con ella, incluso hoy día llamaba madre.

Mientras aparentaba estar fielmente involucrado en su labor de inspección, un as refulgente de electricidad, mucho mayor en comparación al resto de los rayos, truenos y relámpagos que caían del cielo, se arremolinó entre las nubes de tormenta y se lanzó hacia el rascacielos precisamente en la misma dirección en la que se hallaba el hombre que portaba la armadura del mítico dragón del norte con la máxima intención de detonar y hacer trizas todo lo que se le pusiera por enfrente, incluyéndole; la energía contenida en esa desbordante masa de electricidad era tal que sin duda sería capaz de partir a la mitad el gran edificio sin dificultad, pero para él no sería suficiente como para perturbar su semblante. Aquel cuyo nombre conferido por su madre había sido Ansuz no mostró ni una pizca de temor, ni siquiera entrecerraría sus ojos debido a la luz cada vez mayor y cegadora; únicamente alzaría su brazo izquierdo y abriría su palma en dirección al, tal vez, innatural cañonazo elemental sin apartar su mirada de una persona en particular, que a su vez, aunque la distancia que les separaba era considerable, sabía que también le estaba mirando con detenimiento al tiempo que lo rodeaba un aura de hostilidad. Una lengua de calor y estática inconmensurable surcó a una velocidad vertiginosa hacia su persona, pero antes de que pudiera concebir el impacto, la cosmoenergía que le pertenecía envolvió todo su cuerpo y se concentró especialmente en la palma de su mano extendida y aunque sutil comparado con la plenitud de su poder fue capaz de comprimir aquel impacto de la naturaleza y detener en seco su avance para con los segundos hacer desaparecer enteramente lo que momentos antes había sido un poder sin precedentes, convirtiéndolo en nada sin recibir el mínimo rasguño por su parte: semejante memez no sería capaz de hacerle siquiera cosquillas.


Última edición por Ansuz el Jue Jul 28, 2016 4:38 pm, editado 1 vez
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Re: Capitulo Primero: Estruendo. [Trama/Evento] [Priv. Tabitah]

Mensaje por Tabitah el Jue Jul 28, 2016 3:42 pm

En lo profundo de la obscuridad se inmiscuía sigilosa, intermitente su energía se drenaba pasando totalmente desapercibida ante otros. No siendo particular en una asesina experimentada optaba por esconder su armadura bajo las mismas sombras que la envolvían convirtiéndola en un ente irreconocible, solo una forma irregular que transitaba en los lugares más desolados acompañando al mayor héroe de todos.

Justo al punto más álgido aguardaba aquel que vigía centinela analizaba los rededores, fueron enviados desde tan lejos por los eventos que se desataban contra el mundo y tentaban a fraguar la delicada paz que se veía desde la ausencia de los olímpicos. Siendo una espectadora más Tabitah observó en una sed de furia el rayo que se aproximaba hacia su persona más importante, estaba muy lejos como para interceder, sus actos impulsivos no le permitirían interceder para quebrantar su juramento. Congelada exhaló ante su propia debilidad, su falta de juicio la condenaría a perderlo, sus mayores arrepentimientos se manifestarían anteponiendo corroída su deber.

Ente resguardado en las penumbras quedó ciego. Doblegada su semblante fue obligada a permanecer por primera vez de rodillas, claramente se trataba de su opuesto, odiaba la luz con toda su alma ya que su condición siempre la orilló a cobijarse o se sofocaría hasta la muerte. Jadeante su corazón se encogió preocupada más por el contrario asgardiano que por su propia seguridad. Repentinamente una sensación la envolvía cuando la centella se hubo desvanecido, algo les estaba observando y sobre todo, contenía una peor sed depredadora. Un monstruo solo podría reconocer a un demonio. Acostumbrando sus orbes a la aterciopelada luz opalina volteó en dirección al punto que se inmiscuía el intruso. – Puedes verme, pero también puedo hacerlo contigo. – Gruñó siseando entre dientes identificando un aura poderosa. Ninguno de los dos revelaría su verdadera forma más la visión se adelantó al punto donde se hallaba Ansuz.

Exasperada reunió su energía escalando en lo alto dando saltos ágiles entre cinco a diez pisos, ascendiendo rápidamente que no se distinguía lo que viajaba en la ladera de la estructura. Tabitah en cuestión de segundos pudo situarse detrás de su compañero revelando una espada con curvatura igualada a una hoz aniquilando al trémulo asesino tras el primer golpe.
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Re: Capitulo Primero: Estruendo. [Trama/Evento] [Priv. Tabitah]

Mensaje por Narrador el Jue Jul 28, 2016 9:34 pm

Las calles estaban vacías, dando la impresión de que era una ciudad fantasma. La única luz era la que brindaban los rayos que, fugazmente iluminaban el cielo. Dos sombras envueltas en capas que parecían deslizarse sobre los tejados llegaron al lugar en el que se encontraban los guerreros de Odín, posándose en la azotea de un edificio cercano, asegurándose de ser visibles para ellos.

Apariencia:

-Sólo son dos. Pensaba que serían más- dijo la sombra de la izquierda, la cual parecía estar decepcionada.-No importa el número, van a caer igual- advirtió la segunda figura, la cual hablaba de forma relajada, como si aquello no le interesara.

-Guerreros de Odín ¿Están listos para el show?- las figuras se deshicieron de sus capas con un movimiento sincronizado. Eran dos jóvenes de cabello oscuro que estaban vestidos con armaduras blancas. Debajo de estas armaduras estaban vestidos con lo que parecían ser túnicas. El dúo hizo aparecer unas varas mágicas en sus manos, señalando a los guardianes de Odín con ellas.

-No tienen opción, van a tener que quedarse hasta el final o no habrá sorpresa- los dos chicos se acercaron. El de la izquierda sonreía y el de la derecha mantenía un semblante estoico.- Esa tormenta es la menor de sus preocupaciones, pero no podemos decirles nada hasta que nos derroten. Mi maestro ha estado planeando algo grande y-auch, ¡¿por qué me das un codazo?!- reclamó el caballero de la izquierda.-Porque estás hablando demasiado. Cállate y pelea….- el chico de la derecha disparó un chorro de ácido que salió de la punta de su varita, derritiendo parte del edificio en el que se encontraban los dioses guerreros.-Ese fue el tiro inicial. No voy a mostrar piedad- dijo antes de convertirse en una sombra para atravesar el techo a introducirse en el edificio. Quería que lo persiguieran. El otro imitó el comportamiento de su compañero, entrando en el mismo edificio como una sombra.
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