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La casualidad a veces gobierna sobre el destino | Alex Benedetto

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La casualidad a veces gobierna sobre el destino | Alex Benedetto

Mensaje por Sebastian Lugo el Miér Ago 03, 2016 4:52 pm

Recuerdo del primer mensaje :

La ciudad estaba tan fría como siempre, siendo que tenía que usar una chaqueta larga para cubrir mi ropa. Arreglaba mi cabello, observandome en la vidriera de una tienda cercana. ¿Cuando el mundo había avanzado tanto? A menudo, olvidaba que estabamos en una epoca diferente, que algunas cosas eran "normales". La brecha que separaba el mundo de los hombres comunes, de nosotros, los caballeros, parecía extenderse más y más. Todo parecía estar dominado por la tecnología, a veces recuerdo lo sencillo que son mis aposentos en la Casa de Capricornio y sonrió, imaginando que existen personas más sencillas que disfrutan de más lujos que el servidor de una diosa. Supongo que la humildad era una parte del trabajo, creo que alguien abusando de sus poderes simplemente complicaría la existencia de todos. Se sentía bien poder disfrutar del mundo por el cual tan arduamente entrenaba y luchaba, era una recompensa merecida. Caminaba con calma a través de las calles, siendo que las personas en algunas ocasiones me observaban extrañados, puede que por mi apariencia.

¿Era tan raro observar a un hombre de piel morena y cabello castaño? No, puede que no fuera eso... Al llegar frente a una tienda, observe a una chica pequeña que salía de la misma con una mujer. La muchacha, instintivamente se oculto detrás de su madre, observándome con una sensación de temor. ¿A que se debía eso? Baje la mirada, tratando de comprender porque reaccionaba a mi presencia de esa forma, siendo que su madre alzó la voz para dirigirme la palabra. - Disculpe... ¿Necesita algo? Esta asustando a mi hija. - Levante las manos en señal de disculpa, indicándole que podía seguir su camino. No entendía porque le asustaba... Yo era un chico bueno, uno de los que se supone protegía a los inocentes del mal. ¿Acaso a otros caballeros les pasaría esto? Bueno, Mascara Sangrienta seguro le iría igual de mal que a mi... Y por alguna razón, solo podía sentirme un poco molesto imaginando lo amable que sería Alexey.

Me coloque en la fila para comprar algo de café, quizás un trago me haría despejar mi mente y relajarme, que se supone para esto había abandonado temporalmente el santuario. Finalmente, acá pude notar cual era el problema. Mi altura y mi porte, al menos era el sujeto más alto además de que mi cuerpo era prueba de mi entrenamiento. Quizás hasta me confundían con alguna especie de criminal o matón... Vaya, creo que no podía imaginar algo más irónico que esto. El Caballero de Armadura Dorada, confundido como un criminal cualquiera. Comencé a reír en voz baja mientras llegaba al mostrador colocando el dinero y llevándome mi bebida. Las puertas sonaron con fuerza, mientras un hombre encapuchado entraba apuntando a todos con un arma de fuego. - ¡Todo el mundo quédese en el suelo! - No había de terminado de decir aquellas palabras, cuando mi mano izquierda ya sostenía el cañón de su arma.

Mi mano apretó con fuerza el metal de aquel instrumento de muerte hasta que quedo irreconocible, doblándose de manera innatural y quitandole todo propósito original. Mi entrenamiento para dominar Excalibur exigía tener una fortaleza en mis brazos anormal, siendo que podría recurrir a mi cosmos para maximizar dicha capacidad a extremos inimaginables. - Tienes 3 segundos para irte de aquí. - El hombre desgraciadamente no tomo el consejo, intentando desenfundar un cuchillo de su pantalón. Bastó un pequeño empujón para que atravesara de forma violenta las puertas por las que entro cayendo inconsciente del otro lado. Camine hasta una papelera, dejando caer la pistola en la misma, para seguir mi camino antes de que los testigos comenzarán a acosarme. Se supone que era mi día de descanso...
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Re: La casualidad a veces gobierna sobre el destino | Alex Benedetto

Mensaje por Sebastian Lugo el Jue Ago 04, 2016 11:50 am

Me cruce de brazos al escuchar esas palabras. "¿Ya no quieres esta vida?" No sabía que clase de sufrimiento sufrió esta chica, pero además de lastima, solo podía sentir algo de desprecio. Parecía rendida, no entiendo el porque si no desea esta vida no se suicido. La mente humana era un misterio para mi, pero apenas podía tolerar observar el despojo en que se había convertido la chica, mi ceño se frunció aun más mientras observaba como ella desesperada intentaba recoger los remamentes de aquel polvo. Di un par de pasos para colocar mi bota sobre aquellos residuos, siendo que moví el pie para dispersarlos. Antes de que su boca escapara queja o suplica alguna, volví a adoptar mi postura innamovible. Poco a poco, mi cosmo comenzaba a arder, elevandose al mismo punto que utilizo en batalla. El piso crujía levemente, siendo que algunas fracciones del suelo se rompían para elevarse un poco y desvanecerse por la presión de mi presencia. La yemas de mis dedos se estaban comenzando a irritar, mientras que mi chaqueta se rompía por la presión ejercida en ese punto en particular.

Las venas de mi cuello estaban visibles, además de que miraba de manera severa a la muchacha frente a mi. - Mi maestro siempre decía... Dame un pedazo de metal y te daré una espada... Dame un hombre y te daré un guerrero... Si de verdad no valoras tu vida, te haré el favor de quitartela. Si realmente deseas cambiar y recuperarte. Ven conmigo. Ambas decisiones son peligrosas, que sepas bien soy alguien severo, mucho más si me encuentro con personas que han abandonado su espíritu de lucha. - Extendí mi mano derecha como señal de invitación, mientras que mi mano izquierda fue colocada de manera horizontal, siendo que expulso un poderoso destello amarillo producto de mi cosmos comenzando a arder de manera poderosa. Estaba hablando muy en serio en la parte de asesinarla, después de todo, ella lo quería así.

Mi expresión no cambio en ningún momento, siendo que durante el transcurso hable con el mismo tono serio y calmado. Actualmente, más que Sebastian, era el Caballero de Capricornio quien hablaba. Yo pondría disciplina y deseos de vivir en esta chica, o me aseguraría que encontrará aquello que parecía anhelar. ¿Que pensaría de mi? ¿Acaso tomaría la salida sencilla o iría por el camino difícil? No podía saberlo, mucho menos me atrevía a adivinarlo. En momentos como esto, la decisión depende de una, y solo una persona... Ella... Podía sentir algo especial, por fin distinguiendo de que se trataba. Una llama pequeña, latente en su cuerpo del Cosmo que poseían muchos guerreros de diferentes lugares. No podía permitir perder a un candidato tan prometedor...
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Re: La casualidad a veces gobierna sobre el destino | Alex Benedetto

Mensaje por Alex Benedetto el Jue Ago 04, 2016 12:24 pm

Desquiciada intentó reunir el polvillo blanco, su mano casi era aplastada por el zapato el cual volvía a revolver todo mezclándolo con la suciedad de la superficie, quería llorar. Alzando la mirada le recriminó por aplazar su agonía, la ansiedad atacaba cada célula minúscula de su ser asfixiándola. Mientras el forastero seguía de pie cambió esa actitud amable y comprensiva, su cuerpo se envolvía de una energía dorada, un aura muy brillante que a pesar de la luminiscencia no podía cegar a Benedetto. Absorta era la primera vez que contemplaba algo como eso, no obstante, las palabras endurecidas del pelinegro taladraban su corazón constantemente. – Yo jamás podría.. – Avanzar significaba aceptar su pasado, y era algo que no deseaba hacer, cabizbaja irrumpió en llanto, las lágrimas caían aun ignorando la oferta o sentencia que estaba colocada sobre la mesa sagaz.

A mí me lo quitaron todo, la vida me lo quitó todo. – Que reclamo tan absurdo, más la verdad nunca fue algo sencillo de explicar. Cubrió su cara, seguía cayendo en ese abismo y a pesar de contemplar la luz se veía incapaz de seguir. – ¡¿Cómo puedo seguir viviendo sin ellos a mi lado?!, ¡no me lo perdonaría! – La sensación de culpa crecía en su corazón, ¿vivir significaba olvidarlos?, era horrible pensarlo. Vivir o morir. – ¡Yo… no lo sé!, no lo sé, si tú sabes… dímelo, por favor. – Su rostro se descubría ya que sus manos escalaron posándose en la cadera del hombre, casi rogaba por una respuesta. – Los extraño demasiado, me hacen mucha falta, no tengo nada ya así que dime… ¿qué puedo hacer?, si vivo solo ofendería su memoria, ellos merecen mi lugar, yo no.

Su esposo, sus hijos. Alex estaba frustrada y a pesar de que quiso afrontar cualquier adversidad ya no le quedaba energía. Se abrazó hacia el extraño llorando, era la primera vez que desahogaba su tristeza, jamás nadie la reconfortó pues no quedaba nadie con quien resguardarse. El calor del contrario le envolvió, a pesar de la severidad de sus palabras sentía algo que la ayudaba a tranquilizarla.
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Re: La casualidad a veces gobierna sobre el destino | Alex Benedetto

Mensaje por Sebastian Lugo el Jue Ago 04, 2016 9:14 pm

Parece que estaba más abierta a la negociación baje mis manos, mientras que mi cosmo volvía a la normalidad. Pude verlo en sus ojos, a pesar de que normalmente la energía conocida como cosmo era invisible a los ojos de las personas comunes, ella podía verlo. Sonreía, ante el potencial de la muchacha. - Si me sigues... Te daré la oportunidad de darle sentido a tu vida. A los muertos les importa poco si siguen dormidos o si se levantan, mientras más tiempo pases aquí lamentándote con su pérdida. Más lastimarás su recuerdo... - Me agache para alcanzar su altura, colocando mi mano sobre su cabeza, acariciando su cabello con delicadeza, mientras que acercaba mi frente para acercarla levemente a la suya. Quería que se calmara, que viera de una vez la oportunidad que le ofrecía de salir de este mundo. Normalmente, los aprendices del Santuario eran muchachos menores, debería de hacer frente a muchos trabajos para lograr igualarse.

Además de eso, estaba su condición frágil, la medicina tardaría en hacer efecto sin contar que dejar una adicción era complicado. - Mi nombre es Sebastian Lugo. Caballero Dorado de Capricornio y a partir de ahora, tu maestro. - Dicho esto, procedí a levantarme, extendiendo mi mano para que la tomara. Mantenía mi sonrisa tranquila, mostrandole que todo estaría bien a partir de ahora. Espero aprendiera a confiar en mi, más aún, aprendiera a confiar en si misma...
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Re: La casualidad a veces gobierna sobre el destino | Alex Benedetto

Mensaje por Alex Benedetto el Vie Ago 05, 2016 4:13 pm

Parecía inexplicable la forma en que se había dejado derrotar ante un completo desconocido. Inundada en lágrimas quizá el atisbo de la misericordia se mostró cuando aquel extraño le hizo ver que lastimaba a sus seres queridos al llevar ese estilo de vida. – ¿Su recuerdo? – Tratando de elevar la mirada siempre creyó que el seguir adelante viviendo era ofender la memoria de aquellos que ya no estaban a su lado, mostrarle que estaba equivocada solamente le generaba el peor de los temores. En un gesto compasivo sostuvo a la mujer del mentón logrando que la proximidad de sus rostros se volviera intimo al chocar ambas frentes con gentileza.

Era más sencillo ser vista desnuda que permanecer cercana, desenvolvía su lado más vulnerable, pero como una pequeña niña buscó cobijo entre sus brazos sollozando con más tranquilidad. Minutos transcurrieron igualando las eternidades de las cuales la mitología en antaño describía cuando dos seres fundían sus almas, avergonzada solo prefería permanecer ahí, por siempre. – Mi nombre es Alex… Benedetto. – Murmurando entre un torpe tartamudear simplemente cerró sus orbes, el peso que había acarreado por tanto tiempo se desvanecía, podía tener la sensación de que estaba segura con aquel caprichoso hombre se imponía con el mero título de “maestro.
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